Se puede disfrutar de diferentes maneras con nuestros compañeros
los perros. Algunos los tienen como animales de compañía y les
llena plenamente, otros necesitamos compartir otras actividades con ellos, aunque
hay que reconocer que sólo el estar con ellos es gratificante de por
sí.
El nivel de compromiso que se vaya a tener con
el perro, el tiempo que se le va a dedicar y el tipo de actividades que se van
a realizar con él, son variables a tener en cuenta a la hora de elegir
la raza. Los que tenemos un malamute debemos tratar que el perro salga en amplios
espacios y desfogue el exceso de energía que pueda tener acumulada. Así
el perro estará más tranquilo, más sano e incluso mucho
más sociable. Las actividades que podemos elegir son muchas, de hecho
cada uno puede idearse la que más le vaya a su estilo de vida o gustos.
Nosotros vivimos en una zona que no hay nieve, pero no es inconveniente para
practicar mushing u otras modalidades y disfrutar plenamente. A continuación
te propongo las más típicas y desde luego muy muy gratificantes.
Treking dog:
Consiste en pasear con el perro enganchados el uno al otro por una cuerda. Suelen
ser paseos a un buen ritmo y por la naturaleza: caminos, prados, rutas de senderismo,
aceras,... Empezamos con los perros desde muy jovencitos a llevarlos a pasear
con el arnés puesto para que se acostrumbren a él. No suelen tener
ningún problema, ya desde el primer día se olvidan de que tienen
el arnés puesto. Cuando tienen unos 5 o 6 meses, pasamos a ponerle una
cuerda al arnés y ésta enganchada a nuestro cinturón y
a caminar. Poco a poco se puede ir incrementando la distancia y pidiéndole
al perro que tire un poco más hasta que ayude a caminar pero sin tirarnos
o que tire bastante con la finalidad de muscularlo, si pensamos en hacer otra
modalidad como que tire de la bicicleta, un carrito, trineo,...). Se pueden
organizar auténticas excursiones, en las que el perro adulto puede colaborar
llevando su mochila con su comida, agua,... Os garantizo que es una sensación
muy agradable caminar en colaboración con el perro, se llega a un nivel
de complicidad que sólo el que lo ha hecho lo puede entender.
Material a utilizar:
-Una cuerda. Ésta debe tener un tramo elástico que
amortiguará los tirones y evitará así lesiones tanto en
el perro como en nosotros mismos. Este tramo elástico conseguirá
mayor eficacia a la hora de querer que el perro se muscule haciendo este ejercicio
(cuando sea un poco más mayor) ya que tendrá una tensión
continua, al contrario de lo que pasaría con una cuerda rígida,
que la tensión sería a tirones.
-Un cinturón. Puede ser el que llevamos con "los
vaqueros" a diario o uno un poco más sofisticado, un arnés
de escalada.
-Un arnés. A ser posible que sea de tiro, no de paseo.
Los de tiro pueden ser de 2 formas, en forma de X y en forma de H, a nivel aficionado
nos vale cualquiera de los 2 sin distinción de velocidad, distancias
o carga. Estos arnés los podemos conseguir en tiedas especializadas,
si en tu ciudad no hay estas tiendas puedes conseguirlos a través de
Internet (ya sea directamente o buscando tiendas con las que luego te pones
en contacto). Si tampoco te convence el sistema de compra, ya sea por no
ver el material antes de comprarlo o por las medidas de tu perro son un poco
especiales y quieres un arnés a medida, busca un club de mushing, allí
seguro que algún socio o directivo los hace a medida. Hay verdaderos
manitas, y por supuesto es completamente a medida.
Bike dog: El sistema es el mismo que el treking dog, pero con una bicicleta, ésta a ser posible será de montaña (mountain bike), así podremos ir más estables y por caminos pedregosos, campos,... En este caso en lugar de ir enganchados a nuestro cinturón, el tiro va desde el arnés del perro hasta la potencia del manillar de la bicicleta. Se puede practicar perfectamente con un solo perro. Por supuesto, también se puede practicar con más (tengo visto hasta ir con 7 perros enganchados a la bicicleta) pero ya hay que tener cierta práctica y control sobre la jauría. Con un solo perro puedes hacer cantidad de kilometros sin siquiera ayudarlo con los pedales, siempre y cuando el recorrido sea relativamente llano. Puedes subir alguna cuesta pero tampoco se trata de hacerle saltar las tripas a nuestro mejor amigo, tampoco le puedes pedir que haga cantidad de kilómetros a galope, el paso ideal para distancia es el trote. Al trote, se hace un paseo agradable, largo y los dos quedais con ganas de repetir (algo muy importante). No debemos forzar al perro demasiado para que no pierda las ganas de correr (desire to run), que realmente le guste, que se excite nada más vea que lo vas a enganchar a la bicicleta. Como podeis ver sólo se necesita, perro, arnés, cuerda, bicicleta y muchas ganas, aunque tampoco está de más un casco, sobre todo si vas a enganchar a más de un perro o vas por caminos pedregosos, con terraplen, ...
Mushing:

Agility: Es una de las actividades más
espectaculares de cara al espectador y la compenetración entre el guía
(propietario generalmente) y el perro es fascinante. La idea viene de los circuitos
de hípica, con ciertas variantes y adaptado a los perros claro está.
Se hace un circuito con vallas, mesas, zonas de parado, túneles, balancines,...
en el que se valora la ejecucción y tiempo empleado.
Para practicar agility se necesita un circuito. Generalmente
cada ciudad tiene un club o alguna residencia canina en el que lo tienen. En
caso de no haber ninguno, se puede improvisar uno: con maderas, puntas, martillo,
sierra, tela, plastico o lona, un poco de pintura, mucha imaginación
y un poco de gusto puede quedar espectacular. También hay tiendas especializadas
en las que se venden las piezas. Una vez hecho el circuito, cualquier perro
puede participar tanto de forma aficionada como en competiciones oficiales:
perros mestizos, con pedigree, pequeños y grandes. Sólo los que
no lleguen a una altura determinada tendrán una "restricción":
deberán participar en circuitos de mini-agility. El espectador suele
quedar impresionado con lo que llegan a hacer los perros y desde luego es espectacular
pero no imposible. Cualquier perro puede llegar a hacer el circuito. Desde luego
hay unos más predispuestos a esta disciplina que otros, pero con más
o menos trabajo se consiguen unos resultados con los que de nuevo el espectador
quedará "alucinado".
Natación: Llevar el perro a que se
pegue un buen baño y nade es una actividad en la que el perro hace un
buen ejercicio. En principio no le gusta a todos los perros, pero quizá
sí a la mayoría de los malamutes y suelen ser buenos nadadores,
pacientes y muy resistentes. Para que nade tiempo o espacios largos, se puede
estimular al perro echándole un palo para que vaya a buscarlo, o simplemente
lanzando piedras (él probablemente irá hacia donde hubo el chapuzón
provocado). Si uno practica piragüismo o tiene una balsa también
puede hacer agradables paseos incitando al perro a nadar.
Si llevamos al perro a hacer esta
actividad, al terminar, debemos secarlo completamente. Y si se hizo en agua
salada, debemos darle un aclarado en agua dulce antes de secarlo con el fin
de quitarle el salitre. El salitre daña el manto del perro y además
tardaría muchísimo en secar completamente (ej. un traje de neopreno
sin aclarar puede pasar todo el invierno y seguir teniendo la humedad típica
del salitre).
Exposiciones: Las exposiciones
son otras de las actividades en las que uno se puede involucrar en compañía
de su perro. Posiblemente sea la actividad en la que, a priori, menos disfrute
el perro. Digo a priori porque el perro no va a jugar en el recinto a pesar
de que nunca vio tantos perros en su vida, y cuando llega el momento de la salida
a ring se le pide que esté muy formalito, sólo haciendo el juego
que nosotros queremos que haga y no el que él quisiera hacer. Pero la
recompensa no le tardará en llegar, ir a una exposición, conlleva
relacionarse con otra gente que tiene en común contigo el perro y su
mundo. Esas relaciones hacen que el arraigo a este mundo sea mayor, uno se interesa
por otras actividades, aprender y en definitiva mejorar la relación humano-perro.
Aquí es donde el perro saca partido a ese día tan raro en el que
había tantos de su especie y no le dejaron jugar a ninguno.
Para participar en exposiciones sólo tienes
que tener un perro con pedigree y ganas de ir. A la gente ajena al mundo de
las exposiciones le explicas en que consiste y le parece que no tiene nada especial
y si que lo tiene: el hecho de que vayas a participar hace que procures tener
el perro siempre en perfectas condiciones, practiques un poco lo que tiene que
hacer en el ring y sobre todo el día de la exposición. Ese día
es un día de madrugón y viaje, pero también de fiesta y
relaciones con la gente que tiene las mismas inquietudes que tú. Se habla,
se enseñan los cachorros y futuros campeones, se comenta como fueron
otras exposiciones a las que no fuiste y como no, se acicala al perro y se expone.
Es un día en que los criadores ponen toda la "carne en el asador",
en el que los demás comprueban el esfuerzo (¡o no!) de una cría
selectiva (¡o no!). Sobre todo es un día distinto en el que se
trata de disfrutar.

Varios: Cualquier modalidad de las anteriores son apasionantes, pero cualquier otra actividad que se lleve a cabo con el perro es gratificante, saludable y necesaria. Éstas pueden ser desde simples paseos, footing, o si uno no quiere moverse también tiene la opción de tirarle la pelota (el perro hace mucho ejercicio con esta actividad, puede que más spring que con ninguna otra), lanzar el brisbee,.... A continuación aparecen unos vídeos de actividades con mis malamutes, a ver si os gustan.
Importante:
Para practicar todas estas actividades, desde mushing hasta un simple paseo,
debemos tener presente las reglas básicas de educación y civismo.
Éstas conseguirán, mantener las zonas más limpias, mejor
convivencia con los "no propiatarios", sentirnos mejor con nosotros
mismos, y quizá consigamos que algún día nos habiliten
zonas en las que podamos disfutar plenamente con nuestros canes. Estas reglas
serían las siguientes:
-Recoger las defecaciones de
los perros. Para esto debemos salir de casa siempre provistos de nuestras bolsitas,
recogedor,... Siempre debemos llevar alguna de más (nunca se sabe lo
que puede pasarle al perro ese día).
-Ya que las meadas no las podemos
recoger, debemos llevar al perro a los lugares más apropiados para esto:
zonas ajardinadas, sumideros,... Aún llevándolos a esas zonas,
debemos tener cuidado de no acercarlo y no dejarle acercarse a los lugares en
los que lo haría si le dejásemos: ruedas de coche, una pared,
un portal, una farola,... Todos conocemos a nuestros perros y educándolo
o llevándolo con cuidado hasta que se desahogue conseguiremos ciudades
que no huelan a meos (por lo menos de perro, porque las personas somos tema
aparte) y no estén negras y enmohecidas las esquinas.
-Llevar a los perros atados por las
zonas que hay gente. Por muy bueno que sea nuestro perro y digamos "no
te preocupes que mi perro no hace nada", eso sólo lo sabemos nosotros
y la población no tiene porque sufrir por el hecho de que nosotros soltemos
al perro. Hay personas que tienen realmente miedo y los medios de comunicación
cuando no tienen noticias que dar, se encargan de que ese miedo se convierta
en pavor y odio hacia los que tenemos perros.
Con estas reglas, un poco de
sentido común y responsabilidad, podremos ser respetados por los demás
y tener una convivencia mucho mejor (propietarios y no propietarios). Con esto
se cambiaría la mentalidad y serían muchos más los que
se animasen a tener un perro e incluso quizá algún día
tengamos todas las facilidades para tener nuestros perros en lugares apropiados.
Pero de momento, aunque muchos estemos cumpliendo todas las normas de civismo,
todos pagamos la irresponsabilidad de unos pocos.